Una noche viajaba yo en un automóvil acompañado de un individuo que me conducía a un lugar donde tenia que dar una conferencia. Al pasar frente a una granja me dijo: "Aquí ocurrió una cosa curiosa. En esa casa vivía un hombre que la descuido hasta que estuvo casi en ruinas. El también parecía haberse arruinado. Llevaba una ropa tan vieja que cualquiera lo creería en la miseria. Vivía de la mano a la boca.
Al fin se murió, y al poco tiempo las autoridades de obras publicas resolvieron construir una carretera de acceso a través de la granja. Cuando hacían las excavaciones para los cimientos de la carretera, los obreros encontraron varias latas de leche enterradas, y, al destaparlas, las hallaron llenas de dinero: billetes de a cinco, diez y veinte, por un total de 200,000 dolares.
Se averiguo que este "pobre" había sido en un tiempo propietario de acciones, pero que las vendió para enterrar su fortuna en latas de leche. Un hombre tonto, patético, decimos: pero seguramente no mas tonto ni mas patético que los que entierran sus capacidades bajo un montón de pensamientos negativos y, como resultado de ellos, viven en medio de la pobreza de la personalidad.
La persona positiva ve claramente los recursos y oportunidades que se le ofrecen y aprovecha al máximo todos los días y todas las situaciones. Hasta verá oportunidades donde no parecen existir y hará algo extraordinario.
